jueves, 9 de febrero de 2017

It´s all in you head

Cuando no debes pensar en ella. Ese momento en que no debes imaginarte el momento de tomar de su mano y caminar en medio del bosque. Cuando no debes señalarle al árbol atorado en medio de las dos rocas que podría formar la fotografía perfecta. No debes. No está aquí y no estará. Cuando no debes pensar en cosas para hacer juntos y cuando no debes hacer cosas interesantes para compartírselas porque no contestará. No estará. Cuando no debes tomar fotografías pensando en ella, cuando no debes tomar fotografías para que ella las vea. Porque no las ve y no las verá. 

Lo malo de contar historias es olvidarte de que a las personas no les pasan cosas mágicas. No aparece nadie sólo por mirar el atardecer, no brota del mar ninguna sirena por más que inviertas suficientes horas a tus pensamientos para recrear la escena perfecta. No pasará. No en la vida. No es un chick flick.

Cuando no debes salirte del papel, cuando no debes rebasar el mar de tinta que divide las letras de la realidad. Tristemente, las letras no son la vida. Las fotografías del paisaje no son el paisaje. Mis pensamientos contigo, no somos nosotros. 

Distancia, representación, imaginación, mi cabeza caminando más rápido que mis pies. Aún así, monto una fotografía deseando que la veas un día y le dibujes un corazón pensando que la subí pensando en ti, en que sonrías mientras la veas y que no puedas evitar escribirme con cualquier pretexto solo para empezar una conversación más extensa. Ahí voy de nuevo... It´s all in my head.